Barcelona modernista

El MODERNISMO, corriente de gran explosión creadora, irrumpe con fuerza en la Barcelona de los años anteriores y posteriores a 1900. La arquitectura se convierte pronto en un signo de la prosperidad burguesa. Los arquitectos utilizan toda clase de recursos: ornamentos florales, esculturas, hierro forjado, formas onduladas, etc.


Barcelona se caracteriza por su paisaje urbano y la muestra más excepcional es el Eixample, trama urbana en forma de cuadrícula, diseñada por el ingeniero y urbanista Cerdà en 1859. Crear manzanas donde burgueses, artesanos, comerciantes y obreros pudieran convivir juntos fue una utopía. Las leyes inmobiliarias hicieron que, rápidamente, unas zonas del Eixample fueran más caras y exclusivas que otras: a la izquierda el terreno barato; a la derecha, el terreno más caro, la denominada “Dreta del Eixample” (derecha del Eixample), donde los arquitectos están al servicio de la vanidad de la floreciente burguesía del momento.

La corriente modernista se inicia hacia 1885 de la mano del arquitecto Elies Rogent con la recuperación de románico catalán y con las obras de Pere Falqués: el Arco de Triunfo y las farolas-banco de Paseo de Gracia.


Lluís Domènech i Montaner diseñó el Hospital de Sant Pau i la Santa Creu. El origen del proyecto fue la donación de un banquero para construir un hospital que cubriese todos los requerimientos médicos al máximo nivel. El proyecto inicial se componía de 48 pabellones de los cuales solo se construyeron 27. De la complejidad y amplitud de la obra da idea el tiempo transcurrido desde el inicio del proyecto, en 1901, y su final, en 1930. Es una joya arquitectónica de ladrillo rojo, forja, esculturas, pinturas y mosaicos.


El edificio más emblemático de Domènech i Montaner es el Palau de la Música Catalana, considerado, junto con la Pedrera, como uno de los ejemplos supremos del Modernismo catalán. Se trata de un edificio declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Por su parte, Puig i Cadafalch realizó la Casa Amatller y la Casaramona/CaixaForum, obras de gran relevancia dentro del movimiento modernista barcelonés.

Antoni Gaudí es la máxima figura de la arquitectura catalana, reconocido en todo el mundo, por parte de los especialistas y del público en general.


Su vida profesional se desarrolló en Barcelona. El dinero y los deseos de la burguesía fueron los que permitieron el desarrollo de la fantasía e imaginación desbordante de Gaudí. Toda su vida fue relacionado con la familia Güell, de gran prestigio dentro de los ambientes industriales y artísticos de la época. Para ellos construyó gran parte de su obra, como el Palau Güell, la Cripta de la Colonia Güell y el Park Güell, entre otros.


La visión de la arquitectura como un todo es su gran seña de identidad, base para lograr la armonía entre los interiores y las fachadas. Antoni Gaudí murió en Barcelona atropellado por un tranvía el 10 de Junio de 1926.

Se trata del primer trabajo importante de Gaudí. Fue construida entre 1883 y 1888 y destila imaginación por todos sus poros. El proyecto fue concebido para una familia propietaria de una fábrica de cerámica. Su fachada tiene una decoración basada en la baldosa.


El edificio presenta diferentes volúmenes separados por ángulos, un concepto opuesto al de la “Pedrera”, donde predominan las líneas onduladas. En el interior del edificio, la atmósfera tiene influencias arquitectónicas de la cultura árabe, manifiestas sobre todo en la habitación denominada “fumador”. En los techos se pueden apreciar diseños de flores y plantas.

Construido entre 1900 y 1914, el encargo de este proyecto fue hecho a Gaudí por el Conde de Güell y fue concebido inicialmente para ser una urbanización aristocrática con residencias unifamiliares, pero el proyecto fracasó y pasó a formar parte de la propiedad municipal, transformándose en un parque público.

La entrada principal da paso a dos pabellones de piedra con tejados de bóveda catalana cubiertos de “trencadis” (un tipo de revestimiento con fragmentos de mosaico irregulares). Ambos tejados están coronados por originales cúpulas con forma de seta. El otro pabellón tiene una torre estilizada en cuya cúspide se alza una cruz de cuatro brazos muy típica de Gaudí.


A la entrada del parque podemos ver una escalera doble dividida por un dragón, y, a continuación, la sala hipóstila con 86 columnas dóricas que sostienen la gran plaza del parque. En el techo de la sala hipóstila encontramos plafones coloreados. La plaza constituye un hermoso balcón que da a Barcelona y al mar, y está delimitada por un banco ondulado recubierto de “trencadís”.


El parque está comunicado mediante caminos peatonales, muchos de los cuales están sustentados con columnas inclinadas.

Ubicada en el número 43 del Paseo de Gracia, en pleno Ensanche de Barcelona, la Casa Batlló pertenece a la etapa naturalista de Gaudí y fue declarada por el Ayuntamiento de Barcelona como una de las mejores obras arquitectónicas de 1906. Este singular edificio, inspirado en la naturaleza, posee una de las fachadas más espectaculares del mundo, con una decoración que combina la cerámica, el hierro forjado y la piedra.

Construida entre 1906 y 1910 para la familia Milà, es una de las obras clave de Gaudí, así como uno de los edificios más imaginativos de la historia desde el punto de vista arquitectónico. Tanto es así, que muchos lo consideran más una escultura que un edificio.


El exterior de la Casa Milà se caracteriza por la ausencia de líneas rectas, siendo su fachada un entramado de curvas de piedra cuyos balcones imitan formas vegetales. El desván está soportado por muros de arcos de ladrillo, el terrado es de una fantasía exuberante, las chimeneas parecen “guerreros”… En definitiva, La Pedrera sorprende por la variedad y el vanguardismo de sus formas. Asimismo, los interiores dinámicos, los ventanales y los trabajos en yeso constituyen una verdadera obra de arte. El edificio fue declarado “Patrimonio de la humanidad” en 1984 por la UNESCO.

La Sagrada Familia o Templo Expiatorio de la Sagrada Familia es uno de los monumentos más emblemáticos de Gaudí y la obra cumbre del Modernismo catalán. Su construcción se inicia en 1882 y continúa aún en nuestros días. Cuando murió Gaudí en 1926 sólo se había edificado una de las 18 torres previstas.


En noviembre de 2010, la Sagrada Familia fue consagrada por el Papa Benedicto XVI y declarada “basílica menor”. Además, desde 2007, se considera como uno de los 12 Tesoros de España y fue incluida en el Patrimonio Mundial “Obras de Antoni Gaudí” por la UNESCO en 2005.